RC Soluciones Energéticas

¿Qué os hizo emprender y cómo fueron vuestros comienzos como empresa?
Después de más de diez años trabajando para otras empresas dentro del sector energético, emprender era una idea que llevaba tiempo rondándome. Tenía experiencia, conocía el sector y sabía hacer mi trabajo, pero siempre aparecía ese pequeño síndrome del impostor: preguntarme si sería capaz de hacerlo sola, de ser autónoma y de construir un proyecto propio.
El punto de inflexión llegó con un despido que no esperaba. Más que quedarme en ese momento, decidí aprovecharlo para preguntarme qué quería hacer realmente a partir de entonces. Empecé a informarme, a buscar asesoramiento y a entender qué significaba de verdad poner en marcha una empresa.
Fue en ese camino cuando conocí IMDEEC. Su acompañamiento me ayudó a ordenar la idea, elaborar mi plan de empresa y entender algo que hoy considero fundamental: una cosa es querer emprender y otra muy distinta es aprender cómo se debe emprender.
Poco a poco, el miedo inicial fue dejando paso a la ilusión y a la confianza en mi propia experiencia. Así nació RC Soluciones Energéticas, convirtiendo más de una década de conocimiento del sector en un proyecto propio con una dirección y unos valores muy claros.
Y después de esos comienzos, ¿cómo ha sido la evolución de la empresa: vuestros retos, fracasos, superación…?
La evolución ha sido un aprendizaje constante. Empezar desde cero significa conseguir los primeros clientes, darte a conocer, generar confianza y tomar decisiones todos los días, muchas veces sin tener la certeza de que sean las correctas.
Uno de nuestros grandes retos ha sido precisamente trabajar en un sector en el que existe mucha desconfianza. Queremos demostrar que la figura del asesor energético puede ser muy diferente: alguien que no aparece únicamente para cambiarte de comercializadora, sino que analiza tu situación, te explica tus opciones y continúa estando ahí después.
También hemos tenido propuestas que no han funcionado como esperábamos, puertas que no se han abierto y decisiones que hemos tenido que rectificar. Pero hemos aprendido a no considerar eso un fracaso. Nos ha obligado a escuchar, adaptarnos y mejorar.
Nuestra evolución se ha construido especialmente gracias a la confianza y a la recomendación. Somos una empresa pequeña y queremos seguir conservando precisamente una de las ventajas de serlo: conocer a nuestros clientes y estar cerca de ellos.
Y ahora, después de lo vivido, ¿qué os lleváis con vosotros? ¿qué reconocimientos, o premios habéis recibido?
Nos llevamos, sobre todo, la confianza de las personas. La de los clientes que continúan con nosotros, la de quienes nos recomiendan y la de empresas y profesionales que han decidido colaborar con RC Soluciones Energéticas.
Nuestro recorrido todavía es joven y no queremos medirlo únicamente en premios. Para nosotros también son reconocimientos haber conseguido hacernos un espacio dentro del tejido empresarial cordobés, participar en encuentros empresariales, tener presencia en medios de comunicación y, especialmente, ver cómo nuestra cartera ha ido creciendo a través de clientes satisfechos y recomendaciones.
Cada vez que un cliente vuelve a consultarnos, nos recomienda a otra persona o una empresa decide contar con nosotros, sentimos que nuestro modelo de asesoramiento tiene sentido. Ese es, por ahora, uno de nuestros mayores reconocimientos.
En esta carrera de obstáculos que ha sido sacar adelante vuestra empresa, ¿qué ha supuesto para vosotros pertenecer al ecosistema de la Red de Emprendimiento de IMDEEC y el estar alojados en uno de los viveros de empresas del IMDEEC?
IMDEEC ha formado parte de RC Soluciones Energéticas prácticamente desde su nacimiento. Con ellos realizamos nuestro plan de empresa y posteriormente tuvimos durante un año la oportunidad de disponer de un espacio de coworking dentro de su Red de Emprendimiento.
Pero lo verdaderamente importante ha ido mucho más allá de tener un espacio físico. Formar parte de este ecosistema nos ha abierto, y nos sigue abriendo, muchísimas puertas. Nos ha permitido conocer a otros emprendedores y empresas, aprender de ellos, generar sinergias, colaborar y también poner nuestra experiencia al servicio de otros proyectos.
Emprender puede ser un camino bastante solitario y pertenecer a una red hace que deje de serlo. En nuestro caso, hay tres palabras que resumen perfectamente lo que hemos encontrado en IMDEEC: ayudan, acompañan y sostienen.
Por eso siempre digo que quien emprende en Córdoba y tiene la posibilidad de acercarse a IMDEEC debería aprovecharla. Hay muchísimos recursos, contactos y oportunidades que desconocemos cuando comenzamos y que pueden marcar una gran diferencia en el desarrollo de un proyecto.
Y una empresa tan innovadora como la vuestra, ¿cómo ve el futuro y su propia evolución?
Queremos crecer, pero tenemos muy claro que el crecimiento no puede hacernos perder nuestra esencia: la cercanía y el seguimiento personalizado.
El futuro de RC Soluciones Energéticas pasa por seguir ampliando nuestra presencia entre particulares y empresas, potenciar el trabajo con comunidades de propietarios y administradores de fincas y continuar incorporando herramientas digitales que hagan mucho más sencillo acceder a nuestro asesoramiento.
Un ejemplo es nuestra nueva web, donde cualquier persona puede enviarnos directamente su factura de luz o gas para que podamos analizarla. Queremos utilizar la tecnología para facilitar el contacto, pero sin sustituir el trato humano.
Y tenemos una ambición que va más allá de nuestra propia empresa: contribuir a poner en valor la figura del asesor energético. Queremos que cada vez más personas entiendan que pueden contar con un profesional que conozca sus suministros, les explique qué están pagando, defienda sus intereses y les acompañe cuando sus necesidades o el mercado cambien.
Ese es el crecimiento que buscamos: crecer sin dejar de ser cercanos.
Y para finalizar, ¿qué recomendaciones y consejos podríais ofrecer a aquellos emprendedores que comienzan con la ilusión de poner en marcha una idea de negocio como os pasó a vosotros?
Les diría, en primer lugar, que no esperen a que desaparezca el miedo para empezar. Yo también pensé durante mucho tiempo que quizá no sería capaz de hacerlo sola, y hoy entiendo que tener dudas no significa no estar preparada.
También les recomendaría que se asesoren. Tener una idea y saber hacer bien tu trabajo no significa automáticamente saber crear y gestionar una empresa. Hay que preguntar, formarse, dejarse ayudar y rodearse de personas que conozcan aquello que nosotros todavía desconocemos.
Y, sobre todo, que no emprendan aislados. Que conozcan a otros empresarios, generen sinergias y aprovechen recursos como los que ofrece IMDEEC.
Emprender implica equivocarse, cambiar de dirección alguna vez y atravesar momentos de incertidumbre. Pero también supone descubrir capacidades propias que quizá nunca habrías conocido de otra manera.
Una cosa es querer emprender y otra aprender cómo hacerlo. Y pedir ayuda también forma parte de emprender.

